Alta disponibilidad
La plataforma está diseñada para seguir funcionando ante fallos cotidianos sin
intervención manual.
Autorreparación
Gracias a la orquestación sobre Kubernetes, cada componente está supervisado de
forma continua. Si uno deja de responder o falla:
- La plataforma lo reinicia o reemplaza automáticamente.
- El tráfico se redirige a las instancias sanas mientras tanto.
No hace falta que un operador esté pendiente para recuperarse de un fallo puntual de
un componente.
Escalado
La plataforma escala los recursos de tu aplicación en función de la carga,
dentro de los límites acordados, para mantener el rendimiento en picos de uso.
Despliegues sin interrupción
Los cambios y actualizaciones se aplican mediante reemplazo progresivo: las
nuevas versiones entran de forma gradual mientras las anteriores siguen
sirviendo, de modo que no haya un corte perceptible. Consulta
Despliegues y cambios.
Más allá del fallo cotidiano
Para los escenarios graves (no un componente, sino un entorno completo), la
respuesta es la recuperación ante desastres a partir de
copias separadas y reconstrucción reproducible.
Pendiente de validación
Los compromisos de disponibilidad (porcentaje de uptime) aplicables a tu
servicio se recogen en tu contrato de servicio.